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Wellington, Reino Unido
Cristina Naqui - Infermería, 2014
“Atreverse a salir de la propia zona de confort es una aventura fascinante”

“Atreverse a salir de la propia zona de confort es una aventura fascinante”

Cristina Naqui terminó el Grado en Enfermería en UIC Barcelona en 2014. Fruto de su empeño, se marchó a Chester (Reino Unido) con su amiga y compañera durante el Grado Mariona Moix. Ambas encontraron trabajo en el mismo hospital, pero por estudios Cristina se fue a Wellington, donde actualmente vive. Nos cuenta su experiencia.

 

Actualmente estoy estudiando lo que en España equivaldría a la residencia para ser comadrona. Siempre he querido dedicarme a ello y en UIC Barcelona me ayudaron a creer en mí misma como profesional. La confianza que me mostraban ha servido de empuje a la aventura que estoy viviendo.

 

El curso de comadrona son 18 meses. Son estudios remunerados: hago un día de clase a la semana —nos ponen mucho trabajo— y prácticas tres días a la semana, pero en turnos de 12 horas. Voy rotando por diferentes plantas: prenatal, postnatal, UCI neonatal, etc.

 

Durante el último mes del curso puedes elegir hacer prácticas en cualquier lugar del mundo que cumpla unos requisitos impuestos por la universidad. Mi intención era ir a Nueva Zelanda. Allí las comadronas están muy reconocidas por promover el parto natural, pero me pedían mucha documentación, y finalmente me marcharé a Filipinas en febrero del 2017.

 

Allí hay una media de cuarenta partos al día. ¡Incluso puedes tener a dos pacientes por cama! Además es un destino donde no tienen tantos recursos como los que estamos acostumbrados a ver. Esto me puede servir para entender de dónde venimos y me ayudará a querer aún más esta profesión.

 

Ya llevo dos años en el Reino Unido y aún veo lejos volver a España, aunque no tengo planes a largo plazo. Es una concepción del tiempo que solo quien lo vive puede entender. Hay días que te parecen un año y años que te parecen días. La primera vez que estás lejos de casa todo es diferente: el idioma, la cultura, el clima… es un golpe duro. Además, asumes muchas responsabilidades.

 

Lo que me dio fuerza para seguir adelante fue el hecho de darme cuenta de que a todas las personas que conocía cuando llegué les pasaba lo mismo. Al fin y al cabo todo son experiencias que se van adquiriendo y te hacen más fuerte. Lo ideal es venir con la mente abierta y disfrutar de todo lo que te vaya pasando: reírse de uno mismo, tomarse las cosas con humor ¡o bien imaginar que los días de lluvia son días en el Caribe!

 

En cuanto al nivel de vida, no me puedo quejar. Eso sí, la vivienda es bastante cara. Y hay que pagar incluso por la televisión. Además, todos los alimentos de importación, básicos y comunes en España, son mucho más caros: como la verdura, la fruta o el pescado.

 

A partir de ahora toca seguir trabajando con fuerza. Ya veremos qué será del día de mañana. La vida da muchas vueltas y no sabemos dónde se puede acabar triunfando. ¿Ir al extranjero es necesario? Bueno, si lo que uno quiere es un contrato indefinido de 37,5 horas semanales, en España no lo encontrará. Pero depende de lo que cada uno esté buscando en la vida. Mi consejo es: no tengáis miedo a equivocaros, porque incluso de los errores se aprende. Puede parecer un tópico, pero es real. Tenemos miedo al error y no debe ser así. La vida es un regalo de aprendizaje constante y atreverse a salir de la propia zona de confort es una aventura fascinante.