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Sudáfrica
Joan Sanz - Arquitectura, 2012
Un arquitecto entre leones

Un arquitecto entre leones

Joan Sanz (Arquitectura’12) ejerce su profesión en Sudáfrica. Decidió estudiar Arquitectura porque le interesaba la formación sobre el mundo técnico y artístico que ofrece una carrera como esta. No se arrepiente en absoluto, asegura—, de la decisión que tomó en su día. Ni de esta ni del resto de decisiones que ha tomado en su vida profesional. El verbo decidir lo define como un buen ejercicio para la mente. Y la profesión de arquitecto es una toma de decisiones continua.

 

Decidí estudiar Arquitectura en la UIC porque era una universidad que me daba la oportunidad de poder enfocar mis estudios de un modo internacional, técnico y competente. Además, la gran calidad docente y el número reducido de alumnos eran elementos muy atractivos. Y, una vez acabada la carrera, me doy cuenta de que la ESARQ-UIC me ha ofrecido, a diferencia de otras universidades, unas instalaciones óptimas y la opción de formarme en el extranjero. Además, pienso que las sesiones de coaching a cargo de Evaristo Aguado dotan a la Universidad de un enfoque muy profesional y exclusivo.

 

Tras acabar la carrera, estuve trabajando en el reconocido estudio de arquitectura Flores & Prats Architects y, al mismo tiempo, colaboraba con el joven estudio Valls+Buxadé Arquitectes. Fue entonces cuando me surgió la oportunidad de irme a trabajar a Sudáfrica con otro estudio de arquitectura bastante conocido: Peter Rich Architects. No dudé en ir para aprender sobre arquitectura contemporánea africana.

 

Hemos cambiado de continente —hablo en plural porque he venido con mi novia—, pero la adaptación ha sido muy rápida. Los sudafricanos son gente muy agradable, acogedora y con una gran sabiduría en el vivir. Seguramente lo que más destacaría es el horario que llevan aquí: sus vidas se adaptan más a las horas de sol, a diferencia de España. Nos levantamos casi con la salida del sol y nos acostamos cuando se pone.

 

Sudáfrica es un país joven y, por lo tanto, urge la creación de infraestructuras, por lo que los arquitectos tenemos trabajo. Además, el Mundial de la FIFA que organizó el país en 2010 supuso una inyección para la arquitectura y un gran valor social. Desde el Mundial, la sociedad ha empezado a concienciarse de la importancia de los espacios públicos, un lugar de encuentro social. Pero el mayor problema que tenemos aquí a la hora de mantener esas infraestructuras públicas y crear otras nuevas es conseguir el presupuesto necesario para ello.

 

No es que en España sea más fácil. También hay problemas para buscar presupuesto, pero no la urgencia de construir que hay aquí. Además, el concepto de arquitecto en un país y otro es diferente: en Sudáfrica la figura del arquitecto está muy vinculada al ideal de construcción de la nueva nación sudafricana. Si el país fuese una nave, el arquitecto estaría en la cabina del piloto.

 

A pesar de que esté muy bien aquí, soy consciente de que mi carrera profesional no ha hecho más que empezar. Dudo que Sudáfrica se convierta en mi país de residencia, pero no descarto mantener relación con este continente en un futuro. Lo que sí tengo claro es que quiero seguir mi formación en Europa y adentrarme en el mundo empresarial.

 

* Joan Sanz Oliver, Arquitectura’12