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Cambridge, Inglaterra
Conchita Vizuete - Educación Primaria, 2013
Un maestro sin motivación y vocación no llegará muy lejos…

Un maestro sin motivación y vocación no llegará muy lejos…

Conchita Vizuete Castro terminó el grado en Educación Primaria hace tres años: 2013 fue la culminación y el principio de un sueño: “Siempre he querido ser profesora –asegura–. La idea de darme a los demás y ayudarles en su crecimiento me fascina y me llena”. Y este sueño la llevó lejos de casa. Actualmente está trabajando en la Cambridge International School (CIS), Inglaterra, como profesora de español y de Educación Física y también es “Teaching Assistant”. Ahora bien, no todos los sueños se cumplen. Fan de U2, Conchita dice que le gustaría cenar con Bono, cantante del grupo irlandés… Por el momento no han podido quedar, pero nos ha concedido estos minutos para contarnos su historia.

 

Siempre he soñado con ser profesora. La idea de darme a los demás y ayudarles en su crecimiento me fascina y me llena. Decidí estudiar en UIC Barcelona por los ideales que imparte y porque algunos amigos me la recomendaron. Y, la verdad, estoy muy contenta de la decisión que tomé.

 

Durante el último año de carrera, con la mención de inglés, nos dieron la opción de poder elegir una escuela en el extranjero para realizar las prácticas. Poder trabajar en otro país es una oportunidad que no se te presenta muy a menudo, así que no me lo pensé dos veces.

 

Me llamó la atención la escuela internacional ubicada en la ciudad de Cambridge y cercana a Londres y pedí plaza. El caso es supongo que les gustó cómo trabajaba porque antes de terminar los tres meses de prácticas, me ofrecieron trabajo para el siguiente curso académico. Y, sin darme cuenta, ¡ya llevo casi dos años!

 

Ahora lo pienso, y me parece que no puedo dejar de estar muy agradecida. Es una gran oportunidad, la que he tenido y tengo. Al principio tenía muchas ganas de marchar, y siempre me había interesado la cultura inglesa. Esto me ayudó a afrontarlo con mucho entusiasmo e interés por aprender. Sin embargo, vivir en un nuevo país es toda una aventura. Mis primeros días supusieron un reto. Sólo tenía la base del idioma, y ​​además la adaptación al tiempo me costó. Pero para todo lo demás, diré que he vivido experiencias muy positivas.

 

Sea como sea, me gustaría crecer profesional y culturalmente. Quiero viajar a otros países, conocer mundo. Pero, de momento, creo que seguiré en Inglaterra un par de años más. Volver a España es tan sólo una idea lejana que tengo en la mente y que sé que lo acabaré haciendo tarde o temprano, y más con el Brexit: ya veremos cómo acaba todo esto, pero sí pienso que la nueva situación del Reino Unido puede afectar al modelo educativo. Lo peor que puede pasar es que todos los maestros internacionales que vivimos aquí tengamos que volver a nuestros países, lo que afectará de un modo o de otro en las escuelas.

 

Lo que sí es cierto es que, con el pasar del tiempo, he vislumbrado diferencias entre la educación de España y la de Inglaterra. Tienen formas de trabajar diferentes. No puedo comparar y decir que una educación sea mejor que la otra: no he tenido aún la experiencia de trabajar un curso entero en España. Pero sí he visto que hay aspectos muy buenos, al igual que otros que no tanto. En Inglaterra los alumnos tienen mucho respeto a los profesores, y al menos en mi escuela, trabajan de manera muy dinámica y creativa –no siguen libros de texto, por ejemplo, lo que supone mucha más planificación, todo sea dicho…

 

Sin embargo, ser maestro no es fácil y ha habido momentos de cansancio y de estrés, en que no he querido imaginarme toda mi vida profesional en este ámbito. Por ahora aprovecho y aprendo de cada momento pero no descarto la idea de cambiar de profesión a lo largo de mi vida.

 

Eso sí, es una gran profesión. Un maestro lo es desde que va a la universidad. Por eso creo que vale la pena que los estudiantes de Educación elijan colegios muy diferentes a la hora de realizar las prácticas a lo largo de los cuatro años de grado: les abrirá mucho la mente, así como viajar a otro país si tienen la oportunidad. También les deseo lo mejor: que no pierdan nunca las ganas de educar y enseñar. Un maestro sin motivación y vocación no llegará muy lejos…