We use cookies to offer our visitors a comfortable and transparent experience when browsing our website. If you continue browsing, we consider that you accept their use. You can change the settings and get more information. More info
Culture / Further reading
La saga de los Rius, Ignacio Agustí

La saga de los Rius, Ignacio Agustí

Ediciones Destino Clásicos. 624 páginas.

 

En el centenario del nacimiento de Ignacio Agustí (Lliçà de Vall, 1913-Barcelona, 1974), Destino edita en un solo volumen las dos primeras novelas de la pentalogía La ceniza fue árbol: Mariona Rebull y El viudo Rius. Esta ambiciosa empresa narrativa comienza el otoño de 1942 en Zúrich. Ignacio Agustí, corresponsal en Suiza del diario La Vanguardia, escribe en un teletipo de la United Press una frase germinal: “Hablo de muchos años atrás…”. Es el pórtico de una novela río con nombre de mujer: Mariona Rebull, dedicada a la memoria de su padre y a “los padres de mis amigos que ensancharon y defendieron una ciudad”. De retorno a Barcelona, el escritor le dio a leer el manuscrito a su amigo y compañero de Destino Joan Teixidor, que le animó a que aquella historia constituyera el origen de una saga barcelonesa de varios volúmenes. En su segunda estancia helvética, noviembre de 1943, Agustí ya había empezado a escribir El viudo Rius.

 

Mariona Rebull vio la luz en junio de 1944. Una semana después, la edición se había agotado. A este primer best-seller de las novelas barcelonesas, seguirá El viudo Rius (1945), Desiderio (1957), 19 de julio (1965) y Guerra civil (1972). Fiel al propósito de que su obra crezca “lenta y orgánicamente como la propia vida de los seres que la integran”, Agustí culmina Mariona Rebull con un capítulo inolvidable: la bomba que el anarquista Santiago Salvador lanza en noviembre de 1893 sobre la platea del Liceo destruye la armonía precapitalista de patronos y trabajadores; pasan a ser, según la jerga revolucionaria, “explotadores” y “proletarios”. Joaquín Rius descubre a la esposa muerta con la cabeza recostada en el hombro de su amante y Agustí nos brinda una descripción magistral: “Casi en el rellano, se detuvo, porque había oído un rumor de algo que se perdía, que huía cristalinamente; eran golpecillos secos y redondos, saltarines, sobre el mármol de los peldaños, hasta ganar el suelo…”. Las perlas de Mariona resonarán para siempre en la memoria popular.

 

Mariona Rebull propició una versión cinematográfica, que dirigió en 1946 José Luis Sáenz de Heredia, y junto con El viudo Rius y Desiderio sirvió de base a la La saga de los Rius, una de las series con más reposiciones de TVE.