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Culture / Music
Miguel Poveda

Miguel Poveda

De sobras es sabida la pasión del cantaor Miguel Poveda por la poesía y especialmente por Federico García Lorca. Pero parece que algo ha despertado en su interior, en los últimos tiempos, la obra del poeta granadino.

 

Nuevamente el capitán de todos sus viajes, Joan Albert Amargós, se pone al frente de su última obra para hacer su aportación como compositor, productor, intérprete o arreglista. Eso sí, en esta ocasión Miguel Poveda se ha atrevido con la composición musical del disco para intentar crear un vínculo aún mayor entre su música y la obra de Federico, y ciertamente, supera con creces un desafío de tal envergadura.

 

El disco abre con “No me encontraron”, un tema con un estribillo que engancha para acomodarse en lo que ha de venir, puesto que ya el segundo corte del disco es una canción de seis minutos de duración en la que, los cuatro primeros son puramente la voz rapsoda de Poveda recitando: “Grito hacia Roma desde la torre Chrysler Building”, acompañado de un fondo musical. Evidentemente, no es lo más habitual, en un disco, que el cantante no cante sino que recite. Pero no olvidemos ante qué tipo de obra estamos, un homenaje muy personal de un artista a otro.

 

“Alba” es uno de los temas más flamencos del disco y que hará las delicias de los seguidores más conservadores del artista, al igual que la “Oda a Walt Whitman”, una auténtica pieza de cante jondo. En cambio “Son de negros en Cuba” tiene otra tinta totalmente diferente: música cubana pura y dura en la que el único rasgo flamenco que identificamos es la voz de Miguel. Con “Federico y las delicadas criaturas”, el cantaor hace un medley con las canciones más conocidas del poeta como “Los cuatro muleros” o “Anda jaleo”. Sin duda alguna, uno de los mejores cortes de esta obra maestra. A lo largo del disco encontraremos otros rasgos que poco o nada tienen que ver con el flamenco comúnmente conocido como la guitarra eléctrica, sintetizadores, o coros de música negra.

 

Los que conozcan la obra de Federico García Lorca encontrarán los diferentes “Federicos”, como dice el propio Miguel Poveda: “Deseo con este nuevo disco, puedan viajar por el universo de los miles de Federicos que existen: el entusiasta, el alegre, el triste, el comprometido, el viajero, el premonitorio, el amante de lo culto y lo popular y el obsesionado con la muerte, pero también con la vida”. Si no son unos grandes conocedores de la obra del poeta, este disco es una buena aventura para comenzar a adentrarse en la diversidad de su obra.

 

Miguel Poveda se ha autofinanciado el cien por cien del disco y lo ha querido editar bajo su propio sello de música, Carta Blanca. De esta manera ha podido sentirse aún más libre y sin presiones para hacer este disco tal y como él lo visualizaba y lo sentía. Así pues, también bajo su expreso deseo, el disco viene presentado en un formato disco-libro que es una auténtica maravilla.

 

Durante este otoño-invierno, Miguel Poveda va a seguir presentando su obra más íntima y personal por el territorio español, y créanme si les digo que es uno de los mejores espectáculos que pueden ver, tanto por la calidad del artista que hay encima del escenario, como por lo que conlleva para conocer un poquito más y mejor la historia y la cultura de nuestro país.