We use cookies to offer our visitors a comfortable and transparent experience when browsing our website. If you continue browsing, we consider that you accept their use. You can change the settings and get more information. More info
Views / Let’s talk about…

¿Alguien ha dicho política?

Patricia Messa

“Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber un buen gobierno y nunca reinará la concordia” decía Platón. El filósofo parece predecir lo que está ocurriendo actualmente en la política, especialmente en la española. Medio año sin gobierno, y ahora, nuevas elecciones: parece que nuestros representantes son incapaces de ponerse de acuerdo. ¿Por qué? Entre muchas otras cosas, nos hemos olvidado de hacer política, ya no entendemos lo que querían decir los clásicos. A lo que hoy se llama política es más parecido a un show, un reality televisivo.

 

En la entrevista concedida a la revista Contexto y Acción, Pablo Iglesias dijo: “Yo creo que la política es una definición de la realidad”, y muy sabiamente dicho porque realmente es así. ¿De qué realidad se habla? Una en la cual confundimos los valores, enarbolamos el individualismo por bandera y aprovechamos cualquier ocasión para crear polémica. Esta realidad se transporta al panorama político y a su vez a los medios, solo hace falta echar una ojeada a las noticias.

 

Está claro que nos hemos olvidado de que la política es nada más y nada menos que un servicio: ¿de verdad se vive como tal? No hace falta ser muy observador para darse cuenta de que no. Y este hecho se demuestra en las intenciones políticas de los gobernantes que se inclinan por aferrarse con uñas y dientes al poder, sin pensar tan siquiera en el bien a la sociedad o la posibilidad de retirarse para mejorar la situación.

 

Además, la política como la entendían los clásicos como Aristóteles o Platón estaba constituida por personas competentes y bien formadas en las principales disciplinas. ¿Este es el nivel de formación de nuestros políticos? Por ejemplo, las encuestas demuestran la incapacidad de algunos políticos para expresarse en otros idiomas, ya sea el inglés o el francés. En muchos casos nuestros gobernantes carecen de competencias básicas como la retórica, o cuando menos, la ética donde se podría incluir la capacidad de ceder, de pedir perdón, de saber escuchar… elementos básicos para una sociedad.

 

Hay quien podría pensar que todo irá a peor, que la política es corrupta, incluso mala, o la sociedad va de mal en peor. Pero tampoco me parece que sea esto cierto. La política no es de por sí corrupta, sino que son las personas quienes lo son. Hay que tener esperanza y confianza en la generación de los jóvenes que viene porque llegan con las ideas muy claras, con ganas de hacer muchas cosas y, sobre todo, con una nítida intención de volver a hacer política y de dejar de lado lo que se ha estado haciendo hasta ahora: polémica y reality show.

 

Yo diría que la gente está motivada para volver a la política de verdad. Para ello, es importante recordar que la política es ante todo un servicio a la sociedad, un servicio que requiere mucha excelencia y virtud. Los políticos tendrían que ser nuestros modelos, hoy casi parece una utopía. Todo es volver a comenzar y asentar otra vez las bases, poner los puntos sobre las íes, y ¿por qué no?, volver a leer los clásicos como una posible solución. Empecemos por ahí.

 

* Patricia Messa es alumna del doble grado en Humanidades y Estudios Culturales y Derecho.