We use cookies to offer our visitors a comfortable and transparent experience when browsing our website. If you continue browsing, we consider that you accept their use. You can change the settings and get more information. More info
Views / Let’s talk about…

¿Jaque a Europa?

Carlos Espaliú

Con ocasión de la celebración del día de Europa y transcurridas unas semanas desde los sangrientos atentados de Bruselas por el autodenominado Estado Islámico o Daesh, los atentados de París de hace unos meses, y ante las nuevas noticias que alertan del envío de pequeños comandos para atentar en nuestro suelo, cabe reflexionar sobre estos acontecimientos en el actual contexto europeo.

 

Dado el simbolismo de Bruselas, ¿constituyen estos atentados una especie de jaque a Europa o al proceso de integración europea? El riesgo, desde luego, es alto; a la luz de la fortaleza y crueldad de estos terroristas. Pero estoy seguro de que esta guerra se acabará ganando, ya que el enemigo, aunque muy poderoso, se puede vencer con determinación y empeño. Por tanto, este jaque a Europa que plantea Daesh no será un jaque mate.

 

Mucho más preocupante que el enemigo de fuera, es, en mi opinión, el enemigo de dentro. En efecto, la Unión Europea se enfrenta a otra situación de amenaza. Si se acepta el símil ajedrecista, estaríamos frente a un nuevo jaque, que va a ser más difícil de vencer. Me refiero a la alarmante pérdida de valores que respira Europa y nuestras sociedades, que entre otras muchas cosas se manifiesta en que la solidaridad entre estados europeos está dejando de ser un valor fuerte. Ejemplo de ello son el drama del rechazo a los refugiados, la posible salida del Reino Unido de la Unión o el resultado negativo del reciente referéndum en Holanda sobre el acuerdo de la Unión con Ucrania, que para algunos anticipa un Nexit o la marcha de Holanda de la UE.

 

Estos acontecimientos anuncian una crisis interna, de valores, extremadamente peligrosa. Las civilizaciones no caen por los enemigos de fuera, sino por su debilidad interna. Desde luego no ilusiona nada a los ciudadanos el mensaje de la actual Comisión Europea centrada casi exclusivamente en aspectos económicos y con escasos resultados hasta el momento. La integración europea necesita una vuelta a los valores, una nueva narrativa que fomente la cultura, la búsqueda de nuestra identidad como europeos. Sin olvidar la economía, esto es lo que realmente fortalecerá el alma de Europa. Si no, el debilitamiento del alma acarreará la muerte y, entonces sí, llegará a producirse el jaque mate final.

 

* Carlos Espaliú Berdud es director del Instituto Carlomagno de Estudios Europeos de UIC Barcelona. Este artículo se publicó en La Vanguardia, el 8 de mayo de 2016

 
 
Sabios 2.0